Servicios
No vendemos un producto. Diseñamos vuestro sistema.
Cada inmobiliaria recibe leads de sitios distintos, los trabaja de forma distinta y se atasca en sitios distintos. Por eso el primer paso nunca es instalar nada: es entender cómo trabajáis. Lo que viene después son las piezas que solemos montar.
El punto de partida
Diagnóstico de procesos
El mapa de tu inmobiliaria.
No es una revisión por encima ni una reunión larga con apuntes. Miramos cómo funciona vuestra oficina entera, desde que aparece un inmueble o entra un lead hasta que se firma y lo que viene después.
De ahí salen vuestros procesos dibujados como son de verdad, no como se supone que son. Dónde se va el tiempo. Dónde se pierde la información. Y qué se arregla ordenando y qué hay que montar — que suele ser menos de lo que parece.
Qué te llevas: el trabajo entero por escrito. Un plan por fases: qué va primero, qué va después, qué está bien y no hay que tocar, y qué conviene dejar para más adelante — con el motivo de cada cosa. Y una reunión para explicarte paso a paso lo que hemos visto.
Es tuyo pase lo que pase. Si decides no seguir, o seguir con otro, sigue siendo el mapa de tu propio negocio.
Atención inmediata de leads
El momento en que alguien pregunta por un inmueble es el momento en que más fácil es engancharlo. Media hora después, ya está escribiendo a otras tres agencias.
Montamos un sistema que responde en segundos por el canal donde escriba el cliente: WhatsApp, el formulario de la web, Instagram o Facebook. Contesta las preguntas frecuentes, recoge los datos que necesitáis y avisa a la persona correcta cuando hace falta intervenir.
Y contesta en el idioma en el que le escriban — inglés, alemán, neerlandés, francés o sueco — a las tres de la mañana y en agosto. Vuestro equipo habla varios idiomas; lo que no puede es hacerlo las 24 horas.
Lo que no hace: fingir que es una persona. La IA se identifica y pasa la conversación a un agente en cuanto el caso lo pide.
Filtrado y cualificación
No todos los que preguntan valen lo mismo. Algunos compran este trimestre y otros están mirando por curiosidad — y descubrirlo cuesta llamadas y visitas.
El sistema hace de entrada las preguntas que haría un agente: si compra o vende, qué presupuesto maneja, en qué zona busca y para cuándo. Cada contacto llega a vuestro equipo ya clasificado, con la información delante y en orden de prioridad.
Dónde está el ahorro: no en hablar con menos gente, sino en dejar de dedicar las mejores horas del día a contactos que no iban a ningún sitio.
Seguimiento automático
La mayoría de operaciones perdidas no se pierden por precio. Se pierden porque nadie volvió a llamar.
Programamos el seguimiento para que ocurra solo: recordatorios al agente, mensajes de recontacto a los días acordados, avisos cuando un contacto lleva demasiado tiempo parado y creación automática de tareas. El sistema no se olvida, no se va de vacaciones y no tiene un día malo.
Con control: vosotros decidís cada cuánto se recontacta y con qué tono. Un seguimiento pesado quema la base de datos, y eso no lo arregla ninguna automatización.
Integraciones y automatización interna
De poco sirve que la IA atienda bien si luego alguien tiene que copiar los datos a mano al CRM.
Conectamos el sistema con las herramientas que ya usáis para que la información viaje sola: el lead entra en el CRM con sus campos rellenos, el equipo recibe el aviso donde lo mira, los informes se generan sin que nadie los prepare y los datos dejan de vivir en cuatro sitios a la vez.
Sobre cambiar de CRM: lo normal es integrar el que ya tenéis. Si de verdad conviene cambiarlo, se dice en el diagnóstico con motivos concretos, no por vender un cambio.
Ejemplos
Tres sistemas que ya funcionan.
Nexantix es joven y prefiero decirlo a que lo descubras tú: aquí no hay logos de clientes ni porcentajes de mejora inventados. Son sistemas que he construido y que puedo enseñarte funcionando en directo durante la primera reunión.
Asistente que atiende y cualifica
El problema: los mensajes de la noche y del fin de semana se contestan al día siguiente. Para entonces el cliente ya ha escrito a otras agencias.
Qué hace: responde en segundos y consulta vuestra cartera, así que puede decir si un inmueble sigue disponible, a qué precio y con cuántos dormitorios. Pregunta si compra o alquila, presupuesto, zona y plazo, guarda el contacto ya clasificado y le pasa la ficha al agente. Y contesta en el idioma en el que le escriban.
El detalle importante: el asistente dice que es un asistente. Ni suplanta a un agente ni finge ser humano — que además es lo que exige el reglamento europeo de IA desde este mes.
Cómo lo vas a ver: la demostración va por Telegram, porque WhatsApp exige un número y un alta por cada negocio. Por detrás es el mismo sistema; en tu agencia va en tu WhatsApp.
Amueblado y reforma virtual
El problema: un piso vacío o anticuado se ve mal en el portal, recibe menos clics y tarda más en venderse. El home staging real cuesta dinero y semanas.
Qué hace: el agente manda la foto desde el móvil y recibe la misma estancia amueblada, o una idea de cómo quedaría reformada. En menos de un minuto.
Con una regla: estas imágenes se publican siempre identificadas como recreación. Enseñar un salón que no existe sin avisar acaba mal para la agencia.
Captación de propietarios
El problema: conseguir inmuebles en cartera es más difícil que conseguir compradores, y la mayoría de métodos de captación son fríos, caros o directamente ilegales.
Qué hace: una página donde el propietario pide saber cuánto vale su casa. Deja sus datos, acepta el contacto y entra directo en vuestra base como lead de captación, con aviso al equipo en el momento.
Innegociable: el propietario da sus datos y su permiso. Nada de raspar teléfonos de portales ni comprar listas.
Que no te confundan: ninguno de estos se instala tal cual. Enseñan qué tipo de problema se puede resolver y con qué esfuerzo — vuestra versión sale del diagnóstico, no de esta página.
Honestidad
Y lo que no vamos a hacer.
Tan importante como saber qué se puede montar es saber dónde está el límite. Esto es lo que no vas a encontrar aquí.
Sustituir a vuestro equipo
La IA atiende, filtra y hace seguimiento. Vender una casa es una conversación entre personas sobre la decisión económica más grande de su vida. Ahí no entra.
Prometer un número de ventas
Nadie serio puede garantizar cuántas operaciones vais a cerrar. Lo que sí se puede medir es el tiempo de respuesta, los seguimientos hechos y las horas recuperadas.
Automatizar por automatizar
Si un proceso lo hacéis tres veces al mes, automatizarlo cuesta más de lo que ahorra. En el diagnóstico también se descarta trabajo.
Captar datos de forma dudosa
Nada de listas compradas ni de raspar teléfonos de portales. Los sistemas se montan sobre contactos que os han escrito o han dado su consentimiento.
Cumplimiento
Un bot mal montado también es un problema legal.
Desde el 2 de agosto de 2026 se aplica el reglamento europeo de inteligencia artificial. Va con vosotros aunque la IA la haya instalado otro, así que estas tres cosas entran de serie y sin coste aparte.
El asistente dice que es un asistente
El artículo 50 obliga a avisar de que se está hablando con una IA. Los sistemas que montamos se identifican en el primer mensaje: no es una concesión, es lo que toca — y además el cliente que se siente engañado no vuelve.
Consentimiento y datos, en regla
Formularios y mensajes con consentimiento expreso según RGPD y LSSI, y registro de quién aceptó, cuándo y desde dónde. Escribir por WhatsApp a alguien que no te lo ha dado tiene multa, y la paga la agencia.
Formación del equipo incluida
El artículo 4 pide que quien usa IA sepa qué está usando. Media hora con vuestro equipo, en castellano, explicando qué hace el sistema, dónde se equivoca y cuándo hay que intervenir. Sin coste.
Y lo que no os vamos a vender
Cumplimiento legal llave en mano. No somos abogados y no lo fingimos: montamos el sistema para que no os cree el problema y os dejamos por escrito qué hace y cómo se identifica. Lo demás es cosa de vuestro asesor.
El punto de partida
Todo empieza por entender el negocio.
El primer servicio no es un sistema: es el análisis. Sin él, cualquier propuesta sería adivinar.
Primera reunión
Media hora para conocernos. Nos cuentas cómo entran vuestros leads, qué pasa con ellos y qué es lo que más tiempo os come. Salimos de ahí con una idea aproximada de qué se podría resolver — o con un «esto todavía no te compensa», si es lo que toca.
Diagnóstico de procesos
El mapa de vuestra oficina entera, por escrito, con el plan por fases y el motivo de cada cosa. Es el primer servicio y de él sale todo lo demás.
Diseño
Propuesta concreta y por escrito: qué se automatiza, en qué orden, cómo encaja con vuestras herramientas y qué se puede esperar de cada pieza. Con precio y plazo cerrados antes de tocar nada.
Implementación
Montaje del sistema e integración con vuestras herramientas. Antes de activarlo se prueba con casos reales vuestros, no con ejemplos de demostración, y se ajusta el tono de los mensajes hasta que suene a vosotros.
Optimización
Las primeras semanas son las que enseñan de verdad. Se revisan las conversaciones reales, se corrige lo que no encaje y se optimizan las respuestas con datos, no con suposiciones.
¿Por dónde empezaría en tu caso?
Esa es exactamente la pregunta de la primera reunión. Treinta minutos, sin guion de venta y sin compromiso.